A través de la normativa dictada por la cartera sanitaria, se fijó el funcionamiento obligatorio de las áreas operativas esenciales y se dispuso un esquema de cobertura permanente en los establecimientos y laboratorios dependientes de la institución.

La disposición busca amortiguar el impacto de la medida de fuerza gremial y prevenir complicaciones graves o riesgos en la integridad física de las personas internadas o atendidas por urgencias.

Dentro de las prestaciones que deberán operar de manera ininterrumpida durante el paro se encuentran los laboratorios de urgencias y emergencias médicas, además de los análisis necesarios para las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) de adultos, pediátricas y neonatales.

Además, se mantendrán activos los laboratorios encargados de exámenes perioperatorios para quirófanos, salas de partos, urgencias de maternidad y servicios gineco-obstétricos.

La resolución ministerial contempla además la protección de áreas diagnósticas de alta complejidad, asegurando la realización de estudios de histocompatibilidad y tipificación para los programas de ablación y trasplante de órganos y tejidos. Del mismo modo, seguirán operando de forma regular la medicina transfusional, los bancos de sangre y los centros de producción de hemoderivados.

Para los pacientes que requieren continuidad terapéutica, la cartera de Estado garantizó el monitoreo laboratorial en oncología, salas de infusión de quimioterapia y los servicios de diálisis y hemodiálisis.

Adicionalmente, se mantendrá en alerta el procesamiento de pruebas diagnósticas para enfermedades infectocontagiosas y emergencias epidemiológicas que exijan intervención y reporte inmediato.