El intendente Gustavo Penayo ratificó la postura de su administración de prohibir y no autorizar eventos vinculados a la celebración de Halloween. Calificó como una “desviación” y una manifestación de carácter “satánico”.
“Halloween es una desviación. Es una fiesta satánica donde se visten del diablo, de Drácula, se llenan de sangre y van a tomar hasta no reconocerse. Nosotros las autoridades siempre pedimos bendiciones para nuestro pueblo y no podemos ser de doble filo. No se puede jugar con eso”, aseveró a radio Monumental.
Lejos de decretar un cese de actividades para la víspera del 31 de octubre, la comuna brindará su respaldo a una iniciativa impulsada por gremios y asociaciones de trabajadores locales.
“El 31 de octubre va a haber la fiesta anti-Halloween, que tiene mi apoyo y yo mismo me voy a ir. Organiza una asociación de ladrilleros y la vestimenta es campestre; no disfrazado de todo lo que sea malo, sino de todo lo que sea positivo, del trabajador. Va a ser un trance desde la tardecita”, detalló el jefe comunal.
Sanciones administrativas y presiones
Recordó que los infractores a las normativas de convivencia o eventos no autorizados se exponen a la negativa de trámites administrativos, tales como la renovación de licencias de conducir, habilitaciones vehiculares y permisos de servicios.
Asimismo, el jefe municipal reveló que su postura le valió duros enfrentamientos políticos y supuestos episodios de amedrentamiento. “Más todavía después de haber prohibido el tema de Halloween el año pasado, incluso brujos de todas partes se reunieron en contra mía para desearme todo lo malo; llevaron mi foto al cementerio por un tema de trabajo para que caiga de la intendencia. Pero nosotros apuntamos a un solo Dios del bien y a preservar las buenas costumbres en Caapucú”, dijo.
