La Dra. Cristina Ghezzi, directora médica del Hospital Central del IPS, explicó que una paciente de 32 años procedente de Itauguá dio a luz de forma repentina tras experimentar un “falso deseo” de ir al sanitario. Tanto la madre como la recién nacida, de 33 semanas de gestación, se encuentran estables y asistidas.
“La paciente ingresó a las 06:58 horas para entregar su ficha en la recepción de clasificación de pacientes (RAC). Mientras aguardaba su turno en la sala de espera, experimentó lo que técnicamente conocemos como una falsa percepción de ir al baño, algo propio del proceso expulsivo que a veces traiciona. Fue ahí cuando se produjo el nacimiento prematuro”, aclaró a radio Ñanduti.
El parto impredecible derivó en el nacimiento de una niña, a quien los padres nombraron Sarita. La recién nacida llegó al mundo con 33 semanas de gestación y un peso de 2,108 kilogramos.
Tras el nacimiento en el baño, la respuesta del equipo médico fue inmediata. Una neonatóloga asistió a la pequeña y la trasladó a la sala de recepción, mientras que la madre fue ingresada a la sala de partos para los controles postparto.
“La mamá se encuentra en condiciones estables, febril y con signos vitales normales. Por protocolo debe permanecer dos horas bajo observación postparto. Por su parte, la pequeña Sarita se encuentra bien, pero debido a su prematurez ingresó a la incubadora para regular su temperatura y frecuencia respiratoria hasta completar su evolución”, explicó la profesional pediatra.
La médica remarcó que el establecimiento cuenta con un código de alerta y timbre de rescate para movilizar al personal obstétrico y neonatológico ante urgencias imprevistas de esta índole.
“Fue un gran susto para la familia y una conmoción para todos nosotros porque no es un evento habitual. Tratamos de ofrecer siempre la mayor calidad posible, pero la naturaleza impone sus tiempos en los partos vaginales. Gracias a Dios, ambas están fuera de peligro”, dijo la directora médica.
