En entrevista con el canal GEN, el legislador salió al paso de los cuestionamientos recibidos tras solicitar informes al Banco Central del Paraguay (BCP) sobre diversas entidades de plaza y anunciar el reflotamiento de una normativa contra el pánico financiero.
Alejandro Aguilera lamentó la campaña mediática encarada por un conglomerado de medios vinculado a un grupo bancario comercial, es decir, ABC Color y Grupo Zuccolillo, que lo acusó de pretender amordazar a la prensa o evitar críticas hacia la banca matriz.
“Tienen una capacidad de fantasía increíble, digna de ser guionistas de Hollywood. Yo tengo recién un borrador que no le pasé a nadie; no pueden saber qué dice una propuesta legislativa que todavía ni siquiera presenté. Bajo ningún concepto voy a proponer que se le meta preso a quien critica al BCP. Lo que aquí queremos precautelar es el interés de los ahorristas paraguayos”, enfatizó el parlamentario.
El diputado aclaró que su intención es desempolvar y actualizar una propuesta normativa presentada originalmente en 2017 por los exlegisladores Ángel Ramírez, J.J. Ríos y el fallecido Walter Harms. Dicho texto, que había quedado encajonado en comisiones, contaba en su momento con la aprobación técnica de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban).
El objetivo central es tipificar y sancionar la difusión maliciosa de rumores falsos que busquen provocar corridas bancarias o desestabilizar la confianza en el mercado.
“Es muy diferente pedir un informe o tener información oficial respecto a dudas del ente regulador, a salir a decir ‘tal banco va a quebrar, no tiene liquidez y va a haber corrida de ahorristas’. Eso genera pánico financiero y es peligroso porque tiene un efecto dominó que perjudica a todo el sistema”, advirtió Aguilera.
Durante la entrevista, Aguilera señaló que en el pasado se aplicaron multimillonarias multas y sumarios con sentencias firmes a bancos tradicionales por incumplir normas contra el lavado de dinero —algunas de hasta 15 millones de dólares— sin que esto desencadenara un escándalo ni se exigiera la caída del directorio del BCP.
Sin embargo, criticó que ante una observación menor e insustancial a una entidad no alineada al gremio mayoritario, la cual fue subsanada en 10 días, según los propios reglamentos oficiales, se pretenda instalar un clima de crisis institucional.
“Acá hay que decir la realidad: se están peleando por plata. Hay una guerra de bancos. No respetan nada. Es una pelea de grupos económicos que están interesados en manejar la plata del Estado y los fondos del IPS. A mí no me interesa en lo absoluto la guerra económica de los bancos; a mí me interesa la estabilidad del sistema financiero paraguayo y que esta disputa por sus intereses corporativos no termine afectando al pueblo”, dijo el legislador.
