Una reunión con el Equipo Económico para abordar la situación del tipo de cambio y su impacto en las cadenas productivas, industriales, de exportación y logísticas es el pedido formulado por 10 gremios a través de una nota dirigida al MEF.
El documento fue firmado por Héctor Cristaldo, presidente de la UGP (Unión de Gremios de la Producción); Ricardo dos Santos Izaguirre, de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (Cncsp); Alejandro dos Santos, de la Asociación de Agentes Marítimos del Paraguay (Asamar), y Roberto Fígola, de la Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Caterppa).
Además,José Berea, de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco); Bernd Gunther, del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM); Alfred Fast, de la Federación de Cooperativas de Producción es Limitada (Fecoprod), Sebastián González Morassi, de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), Juan Carlos Pettengill, de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), y Raúl Valdez, de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y de Cereales (Cappro).
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La solicitud fue enviada el 15 de octubre, hace exactamente una semana, pero hasta el momento no hubo una respuesta de las autoridades económicas.
La cotización del dólar al cierre de ayer, miércoles, fue de G. 5.750 y las proyecciones para finales del 2026 indican que no cruzaría la barrera de los 6.000 guaraníes. La caída no se siente en los precios del petróleo que, por una coyuntura bélica, se mantienen elevados, al punto de que la moneda norteamericana pareciera haber dejado de ser un componente en la estructura de costos.
En cambio, el dólar sí afecta a los exportadores, cuyas estimaciones de ingresos se ven seriamente afectadas y disminuidas. Esto no se limita al sector privado, sino también al propio fisco.
No se debe olvidar que el PGN de este año sufrió un duro golpe con la depreciación del dólar, pues las proyecciones de recaudación estuvieron muy por debajo de lo proyectado durante al menos el primer trimestre, lo que posteriormente derivó en la tan recordada declaración de la “economía de guerra”.
