En una entrevista con Hoy Digital, la senadora colorada Lizarella Valiente aborda el proyecto de ley presentado por el sector profamilia en contra de la llamada ideología de género.
-Senadora, siempre enfatiza la necesidad de hacer prevalecer el interés de los menores. Desde su perspectiva, ¿cómo logra este proyecto de ley blindar la inocencia y el desarrollo biológico de los niños frente a influencias o contenidos que puedan confundirlos?
-Es un proyecto que protege el desarrollo armónico de los niños, la indemnidad, que es su derecho a no sufrir interferencias en el proceso de formación de su personalidad, especialmente en lo relativo a su dimensión sexual y su identidad biológica.
La ideología de género, que sostiene que el sexo es una construcción sociocultural o que la identidad sexual puede desvincularse de la biología, atenta contra ese derecho.
A quienes expongan a los niños a contenidos que confundan o siembren la duda respecto a esto, serían sancionados. De esta manera, se resguarda su desarrollo armónico e integral, tal como lo exige el artículo 54 de la Constitución Nacional.
-Para tranquilidad de la ciudadanía, ¿de qué manera el proyecto asegura que la ley penalice directamente los intentos de adoctrinamiento y confusión en menores, sin interferir en la educación básica en valores humanos y el respeto mutuo?
-El proyecto no prohíbe la educación sexual biológica ni la enseñanza de valores como el respeto, la dignidad o el cuidado mutuo. Lo que sanciona es la promoción dirigida a niños de la idea de que el sexo es una construcción social o que la identidad sexual puede desvincularse del cuerpo biológico. El art. 14 del Código de la Niñez y Adolescencia, dispone que el niño tiene derecho a ser informado y educado de acuerdo con su desarrollo, su cultura y valores familiares.
-Como presidenta de la Comisión de Familia y Niñez, ¿qué pilares fundamentales considera que aporta esta iniciativa ciudadana para fortalecer el marco legal de protección a los niños?
-Aporta tres pilares principales: protege el mismo bien jurídico del abuso sexual en niños (la indemnidad), refuerza el mandato constitucional del artículo 54 sobre el desarrollo armónico e integral del niño, y resguarda el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a su cultura y valores familiares, reconocido en el Código de la Niñez y Adolescencia.
-Si la normativa es aprobada, ¿cómo se prevé su implementación en las instituciones educativas públicas y privadas? ¿Qué herramientas o garantías tendrían los padres de familia para supervisar que los contenidos escolares respeten la identidad natural de sus hijos?
-El proyecto prevé la sanción de quienes incurren en estas prácticas; por lo tanto, lo que se espera es que desaliente el pretender hacerlo. Los padres y ciudadanos en general, si llegaran a tomar conocimiento de estas conductas, podrán denunciar ante las autoridades judiciales a fin de que se proceda a una investigación y, si resultaren responsables, sean sancionados.
-Para dar claridad y para que la ciudadanía sepa de qué se está debatiendo, ¿podría mencionarnos qué tipo de materiales o programas educativos, que hoy se intentan promover a través de financiamiento externo o ciertas organizaciones, quedarían estrictamente regulados o restringidos con esta ley?
-Quedarían restringidos aquellos materiales, programas o actividades dirigidos a niños que promuevan la idea de que el sexo es una construcción sociocultural o que la identidad sexual puede desvincularse de la identidad biológica. Esto incluye los contenidos educativos que sostienen esa perspectiva.
-Algunos sectores de la oposición cuestionan algunos aspectos de la redacción técnica del texto original. ¿Qué responden a estos cuestionamientos?
-El proyecto es una iniciativa ciudadana, especialmente de padres de familia con una legítima preocupación por sus hijos y que tiene el respaldo de más de 50.000 ciudadanos paraguayos, por lo tanto, es completamente atendible. En cuanto a la redacción del proyecto, el Congreso lo estudiará y caso deba realizarse algún ajuste para que cumpla con el objetivo, entonces lo haremos, pero lo que no podemos dejar de hacer es de atender lo que los padres de familia están pidiendo y que como legisladores estamos obligados a estudiar.
-El proyecto ingresó respaldado por una gran marcha y más de 50.000 firmas bajo la iniciativa popular. ¿Cómo cree que influirá este apoyo de las familias en el ánimo de sus colegas senadores a la hora de debatir y votar el proyecto?
-Este apoyo ciudadano es un mandato claro. Más de 50.000 paraguayos firmaron la iniciativa popular y miles marcharon mostrando al país el interés en defender a los niños en Paraguay. Este acompañamiento de las familias y ciudadanos es también un respaldo para todos los colegas al momento de debatir y votar, porque se trata de una demanda legítima de la ciudadanía en defensa de sus hijos
