En medio de la alta tensión política desatada en el Congreso Nacional tras la decisión de la Mesa Directiva de impulsar la expulsión de Zenaida Delgado (ANR-HC), la familia de la legisladora salió públicamente a asumir su defensa. Su hermana, Fátima Delgado, abordó a los medios de comunicación en los pasillos del Senado y ofreció una versión contrapuesta al escándalo de presunta extorsión laboral.

Fátima Delgado sostuvo que la parlamentaria viene sufriendo un acoso sistemático y violencia de género instigada por su expareja, a quien responsabilizó directamente por cualquier eventualidad que atente contra la integridad de la senadora o su entorno familiar.

“Ella era víctima de violencia. Si algo le pasa a mi hermana, Gustavo Vera es el responsable. Acá hay funcionarios que prestaban plata de ella y también ella prestaba plata de ellos y se devolvían. ¿Por qué no se escandalizan de las pruebas verdaderas de las amenazas del narcotráfico que le venían haciendo?”, aseveró la hermana de la legisladora.

En su acalorada alocución, la familiar de la parlamentaria arremetió de forma directa contra referentes políticas de la oposición y el oficialismo que criticaron las transferencias bancarias expuestas por las exfuncionarias. Aseguró que los montos señalados —de G. 200.000 o G. 500.000— no corresponden a coimas ni a “peajes” obligatorios, sino a movimientos cotidianos y préstamos personales cruzados dentro de la oficina.

Delgado sostuvo que la senadora no presentó denuncias judiciales previas ante el Ministerio Público por temor a las represalias del entorno de su expareja y acusó a las exfuncionarias denunciantes de formar parte de un complot armado tras haber sido desvinculadas de la institución.