La comitiva oficial, coordinada por la comisionada nacional Claudia Sanabria y acompañada por los técnicos Liz Díaz y Fernando Encina, recorrió las instalaciones el pasado lunes. Durante la jornada, el equipo entrevistó a la directora, al personal de enfermería, a las cuidadoras y a parte de las 74 personas adultas mayores que residen en el establecimiento, administrado por la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
A partir del incidente denunciado, que involucró la caída y posterior lesión de una residente, el MNP remarcó la urgente necesidad de contar con formación especializada para prevenir riesgos, actuar correctamente ante emergencias y comunicar oportunamente cualquier percance a los familiares o tutores.
“El MNP señala la necesidad de fortalecer la conducción profesional, capacitar al personal en cuidados especializados y prevención de malos tratos, e implementar protocolos de actuación que garanticen la protección de las personas residentes”, expresó el organismo en su reporte de intervención.
Asimismo, el MNP enfatizó la responsabilidad del ente rector, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS), a través de la Dirección de Adultos Mayores, para fiscalizar de manera periódica los hogares públicos y privados. El organismo recordó que el incumplimiento de los estándares de cuidado deriva en responsabilidades civiles y penales directas para las instituciones.
La intervención del MNP se desencadenó tras la denuncia pública y judicial realizada por Miguel Domínguez, un paraguayo residente en Suiza desde hace 22 años, quien retornó de sorpresa al país para visitar a su madre de la tercera edad, diagnosticada con alzhéimer e internada transitoriamente en el hogar San José.
Por la estadía y los cuidados de la mujer, la familia abonaba una cuota mensual de G. 6.500.000, que sumada a medicamentos y atención médica superaba los G. 9 millones. Sin embargo, al llegar de improviso al asilo, Domínguez se encontró con una escena alarmante.
“Llegué sin avisar y le vi a mi madre en una silla de ruedas, golpeada y atada. Durante cinco días no me respondieron el teléfono, ocultando lo que había pasado. Los demás abuelitos me decían con lágrimas: ‘Por fin alguien viene a rescatarla; si supiera las cosas malas que nos hacen, tenemos hambre’”, denunció el afectado en comunicación con el canal GEN.
Tras retirar a su madre del lugar, Domínguez la trasladó de urgencia al Hospital General de Luque, donde los médicos constataron un corte en la frente, un traumatismo facial con probable fisura ósea, un cuadro respiratorio severo cercano a la neumonía sin tratamiento y síntomas de Parkinson no registrados en el historial del asilo.
Según el denunciante, la encargada del recinto admitió finalmente que la anciana sufrió una caída mientras la bañaban y no le informaron por temor. El caso fue formalizado ante la Comisaría jurisdiccional y la Unidad N° 3 de la Fiscalía de Luque, a cargo de la agente fiscal Mirna Villalba. Adicionalmente, se remitió una nota a la sede central de la orden religiosa en España.
Actualmente, la mujer se encuentra fuera de peligro en su domicilio particular bajo el cuidado de profesionales.
El MNP anunció que elaborará un informe final con recomendaciones vinculantes para el hogar y los organismos rectores para garantizar la protección de la integridad física y la dignidad de los adultos mayores residentes.
