En el primer procedimiento, los funcionarios detectaron seis kilos de marihuana en un envío procedente de Miami, Estados Unidos. La sustancia estaba escondida en paquetes disimulados dentro de dos envases de toallitas húmedas de uso pediátrico.

En una segunda verificación, los intervinientes encontraron cuatro bultos que contenían 46,5 kilos de presunta ketamina. La sustancia estaba distribuida en envoltorios sellados al vacío y oculta dentro de cajas de impresoras.

Los paquetes tenían como destino a diferentes destinatarios, aunque no se dieron a conocer mayores detalles sobre los receptores de los envíos.

Tras los hallazgos, la DNIT comunicó el caso a la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), cuyos agentes quedaron a cargo de los procedimientos correspondientes. También se labraron actas para documentar las intervenciones.

La institución indicó que mantiene los controles sobre las mercaderías que ingresan al país mediante servicios de remesa expresa, a fin de detectar posibles irregularidades y ponerlas a conocimiento de las autoridades competentes.