Esta situación fue uno de los principales puntos abordados durante una reunión entre Núñez, el actual intendente Luis Bello, los equipos de transición y representantes de la Contraloría General de la República.
Según explicó la intendenta electa, primero se firmará un documento que deje constancia de los compromisos asumidos por la administración saliente, bajo supervisión de la Contraloría. Posteriormente, se prevé formalizar el acta definitiva del corte administrativo, financiero y patrimonial, aproximadamente el 18 de noviembre.
Núñez indicó que la complejidad de los sistemas informáticos de la Municipalidad requiere tiempo adicional para consolidar los datos. Por ese motivo, aclaró que no corresponde adelantar conclusiones sobre la situación financiera y administrativa de la institución hasta contar con toda la documentación.
Entre los aspectos que busca conocer la nueva administración figuran las obligaciones financieras, los compromisos con la Caja de Jubilaciones, las perspectivas de recaudación para los últimos meses del año y la situación de los recursos humanos.
Sobre este último punto, Núñez mencionó una reducción aproximada de 300 funcionarios durante la actual administración, cifra que deberá ser contrastada con los registros oficiales.
Otro de los focos de atención será la prestación de los servicios municipales, especialmente la recolección de residuos. Durante el encuentro también se abordaron los contratos relacionados con camiones recolectores y contenedores, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio durante el cambio de autoridades.
El traspaso de mando está previsto para el próximo 3 de noviembre. Sin embargo, la revisión y consolidación de los documentos continuará después de esa fecha, ya que la firma del acta definitiva se estima para alrededor del 18 de noviembre.
