Lo ocurrido este lunes en la capital del Alto Paraná podría catalogarse como una historia repetida, puesto que se trata de una tragedia que pudo haberse evitado si las instituciones responsables actuaban a tiempo.

Marcos Núñez Mendoza (57) acabó con la vida de su expareja, María de Jesús Ramírez (39), luego de irrumpir en su vivienda en el Km 8 Monday – Fracción Santa Mónica y efectuar varios disparos en su contra.

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Según informó el corresponsal de Nación Media, Gustavo Galeano, el autor contaba con cuatro denuncias por violencia familiar y amenazas de muerte, así como también una orden alejamiento. Sin embargo, ello no impidió que perpetrara este crimen.

La última denuncia fue formulada por la víctima el pasado 16 de octubre en el Ministerio Público de Ciudad del Este, siendo asignada para atender la causa la fiscal Analía Rodríguez, de la Unidad Especializada N° 2.

La relación sentimental entre ambos había terminado hace aproximadamente un año, ruptura que no era aceptada por Núñez, quien constantemente hostigaba a la mujer con llamadas y mensajes.

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Hace unos días, este sujeto había enviado la fotografía de un panteón a su expareja hoy fallecida, alegando que “le había preparado” un lugar en el cementerio, dando a entender con ello sus intenciones de acabar con su vida.

Ramírez deja cuatro hijos huérfanos, dos de ellos fruto de la relación con el feminicida, quien posteriormente acabó autoeliminándose de un disparo.