El hecho ocurrió en Mayor Otaño, departamento de Itapúa y la investigación estuvo a cargo del fiscal Luis Caballero, quien durante el juicio demostró que los hechos sucedían en el entorno familiar.
El hoy condenado era cuñado de la víctima, quien vivía con su papá y sus hermanos. El sujeto aprovechaba los momentos en que el padre no se encontraba en la casa para ir al domicilio y someterla sexualmente.
Los hechos comenzaron cuando la víctima tenía 14 años y se repitieron en varias ocasiones hasta que cumplió 15 años, momento en que se realizó la denuncia.
Supuestamente la amenazaba con un arma de fuego, advirtiéndole que si contaba lo sucedido le haría algo a ella y a su familia.
El Tribunal de Sentencia, integrado por las juezas penales Marcela Escobar Lapierre, (presidenta), Raquel García Rivarola y Nilda Caballero, dictaminó la condena de 10 años de prisión.
