El sector comercial del Paraguay enfrenta un duro golpe operacional y financiero a raíz de la reciente interrupción e inestabilidad de las operaciones de Ueno Bank.
Según los reportes iniciales dados a conocer por ASIMCOPAR, la afectación en el nivel de facturación de los comercios fue inmediata, alcanzando un desplome del 35% en el primer día del incidente y manteniendo la misma tendencia negativa durante la segunda jornada consecutiva de parálisis institucional.
Desde el gremio comercial sostienen que esta retracción del consumo continuará de manera inevitable en tanto el Banco Central del Paraguay no agilice los mecanismos técnicos para transferir los ahorros de los clientes afectados hacia otras entidades.
Instaron a las autoridades monetarias a habilitar alternativas eficientes para que aquellos usuarios que no cuentan con otras bancarizaciones puedan abrir cuentas con rapidez en el sistema financiero local y restablecer su poder de compra.
La preocupación del sector empresarial se profundiza al considerar que la falla de la entidad financiera coincide con la fecha clave del cobro de salarios a nivel nacional. La directiva de ASIMCOPAR advirtió que las cifras actuales de pérdidas en el comercio no reflejan aún la magnitud real ni el efecto dominó que la interrupción del banco causará sobre toda la cadena de pagos y el flujo comercial en las próximas semanas.
Ante este panorama de incertidumbre, la asociación emitió un llamado urgente a los distintos poderes del Estado. Exhortaron a las autoridades del BCP a comunicar con total claridad y transparencia cada una de las decisiones adoptadas, al tiempo que pidieron a los miembros del Congreso Nacional priorizar en la agenda legislativa todos los temas referidos a la crisis bancaria. Finalmente, reclamaron la intervención firme del Poder Judicial para sancionar con celeridad y todo el peso de la ley a los responsables del colapso, independientemente de si pertenecen al sector público o privado.
