La defensa técnica encabezada por el abogado José Fernández Zacur dio a conocer su postura oficial ante las medidas cautelares solicitadas por el Ministerio Público.

El profesional del derecho, quien ejerce la representación procesal del expresidente del banco, Juan Manuel Gustale, así como de los directores Diego Duarte Schussmüller y Alejandro Gómez Abente, señaló que adoptarán una postura de colaboración absoluta con las autoridades judiciales.

Fernández Zacur expuso que, a pesar de haber permanecido en condición de detención por más de 24 horas y haber detectado falencias en el escrito fiscal, renunciarán a los reclamos procesales ordinarios para no trabar las pesquisas.

“Nos vamos a allanar al requerimiento del Ministerio Público en cuanto a la medida y con esto también demostramos voluntad de sujeción procesal porque mis clientes estuvieron más de 24 horas detenidos. No vemos que en el acta de imputación haya discriminación de hechos por cada uno de los imputados, o sea, hay vicios que pudimos haber reclamado, pero decidimos no hacerlo como muestra de sujeción procesal”, afirmó el abogado ante la prensa.

Respecto a las garantías patrimoniales requeridas para la libertad ambulatoria o la concesión de las medidas cautelares de carácter domiciliario, la defensa adelantó la entrega de bienes tangibles. Cada uno de sus tres representados ofrecerá un lote de bienes inmuebles.

Además, dejarán a cargo total del juzgado la determinación del monto del embargo o de la hipoteca que la magistratura juzgue conveniente trabar sobre dichas propiedades.

Alertas previas y presunta manipulación de informes

En relación con el trasfondo de las imputaciones —que apuntan al otorgamiento de créditos desproporcionados a firmas vinculadas—, Fernández Zacur ratificó que sus tres clientes se mantenían en total desconocimiento de la calidad de “vinculadas” de dichas sociedades al momento de los desembolsos.

El letrado aseveró que los informes técnicos elaborados por las áreas comerciales y de riesgo habrían contado con datos adulterados o esquemas de montos divergentes entre lo aprobado por el directorio y lo desembolsado finalmente.

Asimismo, remarcó que esta situación fue advertida formalmente por sus clientes en actas labradas con meses de antelación y puestas en conocimiento de la Superintendencia de Bancos antes de que se resolviera la intervención definitiva de la entidad.