La crisis financiera generada en torno al holding golpea también al sector de los trabajadores del transporte privado por aplicaciones. Carlos Álvarez, representante de los conductores de plataformas, confirmó que aproximadamente 15.000 trabajadores se ven impactados directamente por esta situación.
Muchos de ellos se incorporaron a la entidad atraídos por las facilidades crediticias y, especialmente, por los descuentos y reintegros en la compra de combustible que ofrecía el banco para aliviar sus costos operativos diarios.
Según relató en conversación con la radio 780 AM, el perjuicio resulta todavía más crítico para quienes prestan servicios a través de la empresa MUT, firma que integra la misma estructura empresarial.
“Ellos están mucho más afectados, prácticamente el 100% está afectados ya que no pueden absolutamente acceder a los pagos que recibieron en ese banco”, expresó.
Álvarez cuestionó la práctica de imponer a los trabajadores el cobro exclusivo a través de una entidad financiera determinada y sin posibilidad de elección, calificando dicho esquema como perverso y remarcando la necesidad de rever estas obligaciones legales para evitar situaciones similares a futuro.
A la imposibilidad de retirar el dinero de sus billeteras digitales y cuentas bancarias se suma la paralización operativa y la pérdida de pasajeros. La imposibilidad de dar cambio en efectivo y la falta de liquidez en los propios usuarios provocado por la crisis de la entidad mermaron notablemente la cantidad de viajes diarios en la ciudad.
Ante la falta de liquidez inmediata para cubrir insumos básicos, los choferes recurren a la búsqueda de viajes directos e independientes fuera de las aplicaciones para intentar sobrevivir a la jornada. Sin embargo, el referente gremial enfatizó que estas alternativas informales resultan insuficientes para paliar el desplome del servicio en todo el sector.
