El equipo de fiscales acusadores está integrado por Rodrigo Blanco, Raúl Benítez, Rocío Vallejo, Adrián Vaesken, Pedro Gómez, Mauricio Espínola, Luis Fernando Franco y Carlos Núñez Salinas, quienes tendrán a su cargo sostener la acusación ante la Cámara Alta.
El proceso llega al Senado después de que 78 diputados votaran a favor de impulsar el juicio político contra Peña, pese a que el mandatario había presentado su renuncia a la Presidencia de la República. Con esa decisión, la Cámara Baja aprobó el libelo acusatorio y remitió el caso a la Cámara Alta, que deberá actuar como órgano juzgador.
En paralelo, el Congreso había convocado a una sesión conjunta para tratar la renuncia de Peña, pero el encuentro quedó sin quórum antes de que pudiera definirse su aceptación o rechazo. Por tanto, la dimisión no fue resuelta y el mandatario continúa sujeto al proceso político.
Antes de esta sesión, Peña anunció a través de sus redes sociales que se someterá al juicio político y que ejercerá su derecho a la defensa con argumentos y pruebas. También aseguró que colaborará con las instituciones y pidió que la situación de los ahorristas de Ueno Bank no quede supeditada a lo que ocurra con su futuro político.