EL AGUJERO CENTRAL
El desencadenante principal de la investigación radica en una cartera de créditos vencidos (préstamos que no se pagaron) por USD 74.418.418,12.
Estos préstamos a sola firma —otorgados a las empresas Mowi S.A., Grupo Hendy S.A. y Grupo M S.A.— representaban pérdidas irrecuperables que el banco intentó borrar de sus estados contables.
Para esconder este agujero a los auditores del BCP, la gerencia otorgó préstamos a intermediarias (como Satec S.A. y HD Invest E.A.S.) por un total de USD 76.061.604,13 en un mismo día.
Esas sociedades transfirieron el dinero en minutos a la filial Vinanzas S.A., de Grupo Vázquez, simularon la compra de la cartera y disfrazaron la falta de liquidez del comprador.
Inyección relampago
MÁS DE USDO 300 MILLONES EN PELIGRO
El informe de la Superintendencia de Bancos demuestra que la vulneración del patrimonio abarca a todo el conglomerado bajo una misma estructura operativa.
Los créditos y sobregiros concedidos a sola firma, sin garantías reales ni solvencia comprobada, superan los USD 300 millones:
- Office Design S.R.L.: Deuda acumulada de USD 60.000.000.
- GSR E.A.S.: Financiamiento proyectado y otorgado por USD 72.800.000.
- Franede S.A.: Deuda registrada de Gs. 314.001.127.279.
- Pagopar (Grupo M S.A.): Financiamiento acumulado por USD 38.923.077.
- Nuevo Mundo Entertainment S.A. (“Puerto Madero”): Créditos asignados por USD 33.000.000.
- Grupo Hendy S.A.: Deuda directa en el banco por Gs. 252.521.261.384.
LA RUTA DEL DINERO: ¿DÓNDE ESTÁ LA PLATA?
El dinero no financió obras ni proyectos comerciales reales. Apenas Ueno Bank acreditaba los préstamos a las prestatarias, estas enviaban los recursos en cuestión de minutos hacia las cuentas de las empresas matrices del mismo holding: ITTI S.A.E.C.A., REDISA, REDIPRO y Vinanzas S.A..
Dentro de ese circuito cerrado, el dinero sirvió para tres objetivos:
- Cancelar saldos rojos: amortizó sobregiros de firmas vinculadas sin ingresos propios.
- Sostener la bicicleta de cheques: pagó facturas internas y fondeó el cobro de cheques a 72 horas librados contra otros bancos.
- Comprar sus propios papeles: adquirió bonos e instrumentos de renta fija emitidos por las mismas sociedades del conglomerado.
En conclusión, la plata nunca salió del propio grupo Vázquez; terminó disuelto en una calesita financiera interna, se usó para pagar deudas viejas abriendo deudas nuevas más grandes, sosteniendo artificialmente a empresas que no tenían ingresos propios.
