“Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal”, expresó el mandatario.
El mensaje aparece en un momento decisivo para su futuro político, luego de que la Cámara de Diputados aprobara el libelo acusatorio y el Senado avanzara con el tratamiento de las acusaciones por presunto mal desempeño de funciones.
Peña también hizo un llamado a la unidad y planteó la necesidad de reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza en el país.
“Hoy nos toca unirnos como paraguayos para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza”, manifestó.
Asimismo, reconoció la angustia de las personas que esperan respuestas ante la crisis y sostuvo que es momento de unir esfuerzos para atender a los afectados con hechos y responsabilidad.
“Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas”, agregó.
El pronunciamiento se da luego de que el mandatario presentara su renuncia ante el Congreso, en medio de la crisis política y los cuestionamientos a su gestión. Sin embargo, el proceso de juicio político continuó su curso en el Senado, que debe resolver mediante una votación si corresponde o no su destitución.
Peña cerró su mensaje con una invocación religiosa: “Que Dios bendiga al Paraguay”.