Los medios Abc y de Vierci se encuentran inmersos en una tarea de construcción de realidad, al mejor estilo de la denominada posverdad, apelando a la elaboración y difusión de un universo paralelo en el que –por primera vez desde Carlos Antonio López– los problemas del país no se atribuyen al gobierno que está en gestión, sino a un ex presidente, Horacio Cartes, y al intendente de Asunción, Óscar Rodríguez.
La maniobra es perversa porque, al hacerlo, buscan provocar dos efectos: pegar a su enemigo empresarial, Horacio Cartes, y a cualquiera que estuviera aliado a él, y, al mismo tiempo, generar condiciones para que se retire de la agenda toda crítica a la Presidencia de la República y a la gestión de su titular, Mario Abdo Benítez.
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Esta apuesta generada en Abc y “segundeada” por Vierci rompe con una tradición del diario fundado por Aldo Zuccolillo, que durante toda su historia colaboró con gobiernos y luego fue duro crítico de los mismos en los últimos años de gestión, se diría como una estrategia invariable. Pero desaparecido “Acero Z”, los paradigmas cambiaron.
Vale recordar que a poco del inicio de la carrera política de Horacio Cartes, Aldo Zuccolillo lo invitó a conocer la imprenta del grupo Abc, Mercurio, donde posteriormente se imprimieron las cajetillas de las marcas de Tabacalera del Este por casi una década. Cancelado el contrato, el diario se convirtió en un rabioso crítico de la tabacalera.
