El hecho sucedió ayer martes por la tarde, después de las 17:00, en el horario de salida de un colegio de Minga Guazú, Alto Paraná. Familiares del alumno empezaron a preocuparse porque el chico no regresaba a su casa, pese a que ya habían pasado varias horas.
Finalmente, el adolescente de 16 años volvió a su domicilio alrededor de las 20:30, totalmente desorientado, por el efecto de alguna sustancia alucinógena que le suministraron.
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Lo llevaron al Hospital de Minga Guazú, donde el doctor Miguel Villar informó que el paciente presentaba mordeduras en el pecho. Cuando recobró la conciencia relató a su hermana lo que recordaba.
De regreso a casa, se le aproximó un automóvil, desde donde le invitaron a subirse, a lo cual accedió sin ser obligado. Una vez adentro, vio que las cuatro ocupantes eran mujeres.
Le invitaron algo de beber y le recostaron en el asiento, donde perdió la conciencia. Posteriormente despertó desnudo en una vivienda desconocida y se percató de que las mujeres le estaban tomando fotos.
En ese momento, recogió las pertenencias que pudo y huyó, para lo cual, supuestamente tuvo que trepar tres murallas hasta llegar a la calle, no sin antes sufrir el robo de su billetera y una amenaza de muerte en caso de que cuente lo sucedido.
La fiscal Carolina Rosa Gadea dispuso una prueba toxicológica para el menor y su comparecencia ante dicha unidad.
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