En conferencia de prensa, el comisario Luis López, jefe del Departamento de Homicidios de la Policía Nacional, confirmó que como resultado de la investigación impulsada tras la desaparición de Líder Javier Ríos y el cotejo de las imágenes de circuito cerrado y las declaraciones de los testigos, se pudo llegar hasta el autor del crimen.
Se trata del suboficial Oliver Daniel Lezcano Galeano, quien finalmente terminó confesando la autoría del asesinato y el lugar donde fue a enterrar el cadáver del militar, quien se encontraba desaparecido desde el pasado 13 de enero.
Lezcano y su esposa Ada Arasy Ruiz Díaz, también involucrada en este caso, tenían planes de fugarse a la Argentina y fueron atrapados minutos antes de dejar su vivienda. “Ya estaban como para salir, fueron detenidos en la calle”.
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Según la investigación policial, el disparo mortal que acabó con la vida de Ríos se produjo en inmediaciones de la Plaza España, ubicada en el barrio Bella Vista de Asunción, hecho que fue confirmado por testigos. El policía estaba en el asiento trasero y desde allí gatilló el arma con el que asesinó al conductor de Bolt.
Tras cometer el crimen, Lezcano trasladó a Ríos al asiento trasero del vehículo y dejó que su esposa tome el mando del rodado, mientras él iba por delante a bordo de una camioneta de la marca Ford Explorer.
Posteriormente, fueron a enterrar el cadáver en la zona de la Costanera de Asunción, en un matorral ubicado camino al Club Mbiguá. Una vez completado este trabajo, la pareja procedió a limpiar el interior del automóvil de la víctima, aunque la prueba de luminol permitió confirmar la presencia de rastros de sangre en su interior.
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El comisario López confirmó que, al día siguiente, Lezcano volvió nuevamente al lugar donde habían dejado el cuerpo del militar para arrojarle cal y con ello agilizar el proceso de descomposición.
Los investigadores pudieron determinar que el suboficial fue durante cuatro días a Argentina después de haber asesinado al militar, aparentemente con intenciones de buscar alojamiento para luego darse a la fuga con su pareja.
De momento, todavía se desconoce cuál fue la motivación del crimen, refirió el jefe policial. “Tenemos muchas hipótesis”. No se descarta que pueda haber más personas implicadas en el hecho.
