“Suspención de actividades”, dice textualmente la calcomanía perteneciente a la Dirección General de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción, colocada al local Die Mannschaft, situado sobre Washington casi Juan de Salazar.

La suspensión se debió a la transgresión a la ordenanza 183/04 sobre Ruidos Molestos, luego de incontables denuncias formuladas por vecinos del barrio Las Mercedes, hartos de no poder dormir por la música a todo volumen.

Los funcionarios colocan las calcomanías al local.

Al margen del cierre temporal de este local, que se da con muchos otros de la ciudad, lo peculiar del hecho fue la falta ortográfica en la calcomanía de una dependencia tan importante de la Municipalidad de Asunción.

Lea también: El fin de la era Efraín: se extirpó un cáncer que gobernó con soberbia, opinan

Algunos optarán por minimizar el error y por enfocarse en la medida administrativa aplicada, sin embargo, no menos cierto es que las autoridades e instituciones deberían ser el ejemplo de todo lo correcto.

La Dirección General de Gestión Ambiental debe tener miles de calcomanías iguales, con las que seguirá dando el mal ejemplo y mostrando cómo no debe escribirse la palabra suspensión.

Puede interesarle: La importancia del yodo en la salud del ser humano