En principio se pensó que era un arma de fuego, pero con la intervención policial se pudo saber que era una pistola de aire comprimido con cuatro balines de plomo.
El estudiante tiene 19 años y se encuentra cursando el último año lectivo en el colegio.
Otros alumnos se dieron cuenta que el joven estaba armado, alertaron a la directora de la institución y se radicó la denuncia policial.
