En la actualidad es casi imposible estar ajeno a las noticias que se presentan en nuestra jornada diaria. Desde el televisor hasta el celular, somos bombardeados con informaciones que en la mayoría de los casos no llaman nuestra atención, y cuando una noticia nos genera interés, ¿qué es lo primero que hacemos? La compartimos en grupos de WhatsApp (u otras aplicaciones como Telegram o Signal) de familia y amigos. Pero no nos hacemos la pregunta: ¿Era real la información que compartí? ¿Y si era una mentira? Y así, sin darnos cuenta, compartimos un contenido falso o poco certero y terminamos desinformado a nuestro entorno.
De “buena fe” y sin darnos cuenta, en muchas ocasiones compartimos una información incompleta, inexacta y en muchas ocasiones falsa, pero no lo hacemos con la intención de engañar a nuestro entorno, muy por el contrario, creemos que a los demás les puede ser útil en su rutina diaria.
A este tipo de desinformación se la conoce como: desinformación causal o culposa. Y generalmente no buscan perjudicar, dañar o desmeritar una verdad.
Y por el otro lado tenemos a la desinformación intencional o dolosa; aquella publicación que se genera con un interés en particular: manipular opiniones, poner en duda la certeza de una verdad, desmeritar a personas o realidades que son de alcance e impacto público. En este tipo de desinformación prevalece una situación denominada como “posverdad”, cuando sobre un hecho predomina más el sentimiento, creencia y opinión de una persona, sobre los verdaderos acontecimientos reales y objetivos. También son consideradas como “mentiras emotivas”.
Desinformación y elecciones: cómo afecta y mecanismos para evitar caer “en el juego”No es sencillo, pero podemos evitar ser difusores de una noticia o un dato erróneo o malintencionado teniendo en cuenta algunos detalles.Nota completa: https://www.hoy.com.py/nacionales/elecciones-y-desinformacion-como-afecta-y-mecanismos-para-evitar-caer-en-el-juego
Publicado por Diario HOY Paraguay en Miércoles, 14 de diciembre de 2022