Tras el asesinato de Marcio Sánchez, alias Aguacate, la Fiscalía formuló acusación en contra de Gudelia Vargas Armoa, pareja de Sánchez.
De acuerdo con las pesquisas, el verdadero origen de los bienes que disponían ambos era la ejecución de muertes por encargo, dado que Aguacate era considerado el jefe de sicarios y le atribuían más de 50 ejecuciones.
Al respecto, la mujer intentó disimular sus ingresos mensuales y anuales, a través de la adquisición de bienes cuya procedencia no se ajustaban a la realidad de los giros comerciales declarados por la acusada.
La investigación habla de una marcada diferencia patrimonial y económica en la vida activa de la mujer antes y después de la muerte de Jorge Rafaat, exjefe de Aguacate.
En su momento, se desempeñó como guardaespaldas de Jorge Rafaat, otro narco asesinado el 15 de junio del 2016. En aquella ocasión, se presumió que Rafaat fue entregado por sus guardias.
