“Mandaste a la guillotina a mi hija con una orden de captura internacional. Qué pasaría si un hombre le manda a Jazmín como mujer los mensajes que Kriskovich le envió a mi hija. Considerarías que es una conversación de adultos?”, este mensaje envió Mónica Castañe, madre de la joven María Belén Wittingslow a la fiscala Teresa Sosa quien realizó declaraciones en las que aseguró que los mensajes entre la estudiante y el docente Cristian Kriskovich fue una “conversación de adultos” y no acoso.
En conferencia de prensa, junto a legisladoras, la madre lamentó la situación en la que se encuentra su hija hasta el punto de buscar refugio fuera del país.
“Estoy asustada de cómo se maneja acá todo, mi hija tuvo que pedir refugio en otro país porque su país amado le rompió sus sueños, no le dio justicia”, señaló.
Castañeda solicitó justicia para su hija y que se respeten los procesos judiciales y disparó contra Kriskovich. “Me parece aberrante la actitud del señor Kriskovich que se presenta como un hombre de iglesia practicante yendo a misa y rompiendo ciertos mandamientos como no desearás a la mujer de tu prójimo, no mentirás. Están las pruebas y la documentación respaldatoria”, agregó.
Por su parte, la senadora Lilian Samaniego afirmó que recibió con sorpresa las declaraciones de la fiscala Sosa y el pedido de orden de captura internacional contra la joven.
“Desde el Senado queremos expresarle nuestro apoyo a María Belén, que no está sola y le damos nuestra solidaridad”, afirmó Samaniego. Lamentó que tanto la iglesia, la Universidad Católica y las universidades privadas no se pronuncien al respecto debido a que Kriskovich los representa tanto en el Jurado como en el Consejo y que la justicia no se expida solicitándole al menos que se aparte del cargo.
“Por ética debía haber dado un paso al costado hasta que se aclare todo de lo que se le estaba acusando”, indicó.
Samaniego recordó que leyó los mensajes enviados por Kriskovich a María Belén y aseguró que son mensajes de acoso y sobre las declaraciones de Sosa señaló que: “Es increíble, además siendo una fiscal mujer”.
Eran más de 1600 mensajes, algunos de ellos “muy fuertes, según la legisladora. Cuestionó que el aparato celular nunca se peritó y las pruebas que pedía la hoy acusada era que se revisen los mensajes, pasaron 4 años y Kriskovich fue protegido en toda las instancias.
“Él es juez y parte, todos van a pasar por el Consejo y es por eso que recibe un apoyo cómplice”, puntualizó.
