El oficial inspector, Carmelo Alcides Benítez Reyes, quien trabajaba en el Departamento de Búsqueda y Localización de Personas del Área Central y tenía consigo un arma robada, es el ladrón que terminó muerto en Mbuyapey.

El policía y su cómplice irrumpieron en la vivienda donde también funciona una despensa, con la intención de robar dinero y mercaderías.

Al escuchar los ruidos, los dueños Liberato Giménez Ocampo (63) y su esposa, Juana Elizabeth Jara Pino (38) revisaron las cámaras y descubrieron que desconocidos se encontraban en el negocio.

Nota relacionada: Mujer mata a balazos a “policía asaltante”

Los sujetos también llegaron hasta la parte de la casa, incluyendo las habitaciones, en una de las cuales dormía un bebé.

“Reaccioné porque tengo mi hijo de 1 año 9 meses, ¿quién piko no va a reaccionar?”, se preguntó Juan Jara, durante el relato que compartió con el canal C9N.

Añadió que: “No quería hacer, pero vino a la pieza de mi hijo y todo, luché, me defendí porque estaban mi hijo y mi esposo. Mediante eso salvé a mi esposo y a mi hijo”.

La mujer utilizó un revólver calibre 38 mm, que habitualmente tienen en la casa, precisamente para defenderse de la delincuencia.

También es noticia: Argentina ordena liberar buque retenido en la hidrovía