Sin pasar por Contrata­ciones Públicas u otros estamentos de control como cualquier potencial ofe­rente que quiera hacer nego­cios con el Estado, el esposo de Soledad Núñez, Bruno Defeli­ppe, pareja de candidatos por la Concertación Nacional encontró la clave para jus­tificar millonario financia­miento que recibió del Banco Interamericano de Desarro­llo (BID) con contrapartida local y mover millones detrás de proyectos públicos.

En este esquema creó una red de oenegés satélites de su empresa Koga Impact Lab que debía reportar desem­peño en el marco del aporte de US$ 1,6 millones, de los cuales US$ 900 mil corresponden al BID y US$ 700 mil salieron de Paraguay; sin embargo, pese a la mina de organizaciones no gubernamentales que incubó tuvo varios resultados insufi­cientes, según se puede obser­var en documentos publica­dos en el portal del organismo multilateral.

Varios de los amigos oene­geístas, esposas, leales, tam­bién empleados, mentores de Koga pasaron a puestos clave en instituciones de influen­cia del clan Núñez-Defelippe, entre los que trascienden el Ministerio de Tecnología de la Información y Comunicación (Mitic) y el de Urbanismo, en su momento Secretaría de la Vivienda y el Hábitat (Senavi­tat) cartera que tuvo como ministra a Soledad Núñez en la anterior administración estatal. En el Mitic ocupan puestos sensibles de ejecu­ción de millonarios proyec­tos en los que Defelippe tuvo interferencia. (Ver Infogra­fía de las páginas siguientes).

Hasta el viceministro del Mitic, David Ocampos Negreiros, aparece en el plantel directivo de la ONG de Defelippe, en este caso Red de Inversión Ángel. (Ver documento).