La fiscal Carolina Martínez, encargada de investigar lo acontecido en Capiatá, relató la versión que maneja de los hechos, mediante testimonios de los involucrados.

Un niño de 6 años abrió el portón de la casa sin el consentimiento de sus padres, tras lo cual, el pitbull salió y empezó a pelear con otros animales. Posteriormente ingresó a una vivienda donde atacó a otro perro, al que dejó gravemente herido.

Ante esta situación, la dueña del can atacado llamó a su esposo a pedirle socorro. Ante esto, el hombre salió de su trabajo y al llegar ya había terminado la “pelea”, sin embargo, el patio estaba manchado de sangre, ante lo cual, automáticamente pensó que su hija resultó víctima.

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“Tomó el cuchillo y siguió al animal hasta la casa donde vive, ingresó y le dio seis puñaladas. El perro, en la huida recibió un disparo, según contaron. Esto pudimos constatar al encontrar un proyectil en el cuerpo del animal”, comentó la fiscal, en una entrevista con la 1080 AM.

No obstante, aclaró que, otra persona, probablemente algún vecino de la zona, fue quien habría efectuado el disparo.  En cuanto al cuñado del autor de las puñaladas, finalmente fue liberado, ya que se comprobó que no tuvo nada que ver, y que, antes bien, intentó evitar el hecho.