El sistema de jubilación de la Administración Central y del Servicio Civil arrastra de por sí un déficit de varios años, es decir, los recursos que ingresan a la caja no alcanzan para cubrir los gastos de la misma.
Esta diferencia se cubre actualmente de dos maneras: los ingresos tributarios y un ahorro de la caja generado después en una reforma hecha en el 2003, según detalló el viceministro de Economía Iván Haas.
“Hoy ya estamos en déficit, ya no nos alcanzan los ingresos, entonces, cualquier iniciativa que ponga más presión sobre la caja fiscal, lo único que va a conseguir es agrandar ese déficit”, advirtió el secretario de Estado en entrevista con radio 1.000 AM.
Al respecto explicó que una de esas amenazas es el proyecto que regula el régimen de actualización de los haberes jubilatorios de funcionarios y empleados públicos, que figura en estudio este jueves en el Senado.
“Lo que busca a grandes rasgos es igualar los haberes jubilatorios de los jubilados con el funcionario activo. Por ejemplo, un director general de cualquier entidad que se haya jubilado en el 2000 con un sueldo de 3 a 4 millones de guaraníes, la idea es que ese jubilado hoy pase a ganar lo que gana un director activo, que es entre 10 a 12 millones”, comentó el viceministro.
Indicó que el problema pasa por la falta de disponibilidad, pues si una persona se jubiló con 4 millones de guaraníes, es precisamente porque a lo largo de los años activos aportó sobre esa base, por lo tanto, incluso conceptualmente es errónea la idea de aplicar un aumento.
Según la Dirección General de Jubilaciones y Pensiones (DGJP), el déficit de la Caja Fiscal al cierre del primer cuatrimestre del 2022 es de G. -316.289 millones, equivalente a -24%, donde el sector civil, compuesto por maestros, acumula un 46 %, es decir, G. -243.922 millones.
