Fue a través de las redes sociales que ayer miércoles Fabián Cáceres, exgerente técnico de la ANDE, anunció que dejaba de ser funcionario de la institución eléctrica porque pasaba a acogerse a la jubilación. “Gracias por protegerme ante las tentaciones, para que hoy pueda retirarme orgulloso de haber trabajado con honestidad”, tuiteó.
Su salida se dio en medio de muchas felicitaciones por su reconocida labor al frente de la ANDE, especialmente al defender los intereses de la patria, mientras las autoridades pretendían mancillarla sin escrúpulo alguno. Tal es así que su salida por la puerta grande, permitió hacer memoria y recodar el acta de Itaipú del 2019.
“Un privilegio para nuestra empresa ANDE haber contado con los servicios de un excelente profesional y patriota. Gracias Prof. Ing. Fabián Cáceres por su entrega profesional y por evitar que se entregue ITAIPU en la famosa Acta secreta bilateral de 2019. Disfrute de su jubilación”, le respondió en ese sentido el experto en temas energéticos, Victorio Oxilia Dávalos.
Vale recordar que Cáceres, junto con el entonces titular de la ANDE, Pedro Ferreira, se enfrentaron a las más altas autoridades del país para exponer ante la opinión pública, la entrega que el gobierno de Mario Abdo Benítez pretendía realizar y que por cierto ya lo había acordado en el famoso acuerdo bilateral (firmado en el 2019) para la contratación de potencia de Itaipú para la ANDE, que contemplaba sobrecostos a una cota de 250 millones de dólares, perjudiciales para Paraguay.
El problema principal radicaba en que con este acuerdo Brasil conseguía poner fin a las concesiones de electricidad excedente de la Itaipú Binacional a favor de Paraguay, hecho que hubiera derivado en un aumento del pago por la compra de energía.
Si bien al destaparse el escándalo las autoridades defendieron a capa y espada este acuerdo, no supieron responder por qué, si todo era beneficioso y estaba en regla, se manejó con un alto grado de secretismo, a través de la Cancillería y sin el aval de la ANDE, la principal afectada en esta historia.
En todo este embrollo, que casi le costó el cargo a Mario Abdo Benítez, apareció con resonancia la figura del vicepresidente Hugo Velázquez, a través del polémico “Joselo”, supuesto articulador y emisario del Ejecutivo.
El vicepresidente negó estar implicado en este esquema. Sin embargo, en su momento, el senador Eusebio Ramón Ayala, integrante de la comisión bicameral que investigaba el acta secreta de Itaipú, sostuvo que Hugo Velázquez intermedió a favor de la empresa Leros para la comercialización de energía de la ANDE y que el presidente Mario Abdo, el excanciller Luis Castiglioni y el exembajador Hugo Saguier estaban al tanto de las negociaciones con el Brasil.
A tres años del fallido acuerdo, las autoridades del Poder Ejecutivo tienen sobre sus hombros ese nefasto antecedente que generó la indignación generalizada de la ciudadanía, que hasta el día de hoy recuerda con repulsión esa negociación.
