El jefe de Homicidios de la Policía Nacional, Crio. Luis López, reconoce que la investigación del fallecimiento del exfiscal Javier Ibarra se torna cada vez más compleja, por la cantidad de elementos que surgen y los cabos sin atar.

La prueba de nitritos y nitratos practicada a Ibarra dio resultado positivo, lo que indica que él disparó un arma, la cual no fue encontrada en la escena y sigue desaparecida hasta hoy.

En las manos de la empleada también encontraron uno de los componentes de la pólvora, en este caso, antimonio, pero en menor proporción que los restos hallados en las del fiscal.

Nota relacionada:Detienen a empleada de exfiscal Ibarra, el arma sigue desaparecida

 “Nos encontramos con la ocultación del arma y la fragmentación de antimonio en la empleada, presumimos que podría ser ella la que lo movió, lo tocó o guardó el arma, por eso la señorita está detenida, para conocer lo que ella manifesta o sabe”, explicó el jefe policial en entrevista con la 730 AM.

Otro objeto desaparecido de la casa es la riñonera o botinera en la que Ibarra acostumbraba a guardar el arma. Los vecinos de la cuadra dicen no haber escuchado ningún disparo.

Pese a los allanamientos realizados ayer en San Lorenzo, en las viviendas del casero y de la empleada, el arma que disparó las balas que terminaron en la cabeza de Ibarra, sigue misteriosamente desaparecida.

Lea también: Allanan la casa del ex fiscal Javier Ibarra en busca del arma asesina 

Sea quien fuera que haya llevado el arma, se encuentra en serios problemas y es poco creíble que haya decidido quedarse con un elemento comprometedor, al menos que tuviera algo que esconder.