Este hecho coincide con las denuncias acerca de las ausencias de voluntarios, realizadas por usuarios en redes sociales. Reiteró que el censo era de vital importancia para “evidencias políticas públicas, pero a medida que transcurrían las horas aparecían toneladas de denuncias por parte de la ciudadanía en todo el proceso del censo”.
El senador del PLRA Salyn Buzarquis no dudó en afirmar durante su exposición ante la Cámara de Senadores que este censo ha sido un “negociado, un plata je’u realmente” y coincidió con su colega del Partido Patria Querida, en cuando a la indignación por la ausencia del presidente Mario Abdo, en pleno censo nacional.
También el senador del Frente Guasu Hugo Richer, se sumó a los reclamos a Abdo por su notoria ausencia “mientras se llamaba a la gente a quedarse en sus casas y a colaborar con los censistas”. Criticó al entono presidencial por no asesorarlo en este caso. “Me llama la atención que el entorno no le haya dicho, presidente, es importante que usted se quede acá”.
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CRITICAN A LA GAVILLA
Luego del fracaso del Censo de Población y Viviendas 2022, para el economista y precandidato a senador por el movimiento Honor Colorado Gustavo Leite quedó al desnudo que este gobierno está caracterizado por gente improvisada. “Esta es una gavilla que entró netamente para beneficiarse; lo hicieron en pandemia con la economía, y ahora lo hacen con el censo”, expresó para La Nación/Nación Media.
Añadió que nuevamente es la ciudadanía la que terminará por pagar el millonario préstamo realizado para llevar a cabo un censo sin los resultados esperados. Mientras la población permanecía encerrada, acatando las normas establecidas para recibir a los censistas, el Gobierno a través de su máximo representante no demostró el mínimo respeto ante el desarrollo de un censo que al final sirvió para despilfarrar dinero, de la misma manera en que se hizo durante la pandemia, lamentó.
Para el economista, tener datos fiables sobre la realidad paraguaya resulta fundamental para las políticas públicas, pero después del fracaso dejado por el censo se contarán con datos maquillados y, en el peor de los casos, los datos incluso pueden ser reales, pero no contarán con la suficiente confianza de la ciudadanía.
“Creo que la gran mayoría de la ciudadanía nos sentimos indignados porque si estábamos todos encerrados, el presidente de la República debía haber estado en el país. Pienso que él, a su estilo, ya sabía que este censo sería un desastre y se mandó mudar para no afrontar los problemas venideros, y de paso, festejar su cumpleaños por Europa”, subrayó Leite.
El economista resaltó que, en términos de costo para la economía, si se hace el cálculo de que el mismo mide US$ 40 mil millones, alrededor de US$ 100 millones alcanza la pérdida del país por un día en el cual paró, lo cual se dio sin ninguna justificación porque el censo no se desarrolló con el éxito esperado. También puntualizó que los US$ 43 millones que costó la recopilación de datos no fueron bien invertidos y desde el propio Instituto Nacional de Estadística reconocieron su ineficacia.
