Carlos María Ljubetic, director de Procesos Electorales del TSJE, se refirió en entrevista con la radio Universo 970 AM a los milagros del voto preferencial para algunos precandidatos no tan conocidos y al presunto fraude electoral en las filas liberales.
“El voto preferencial, si bien era un sistema que tenía un tinte democrático, aleja cada vez más a las personas que no tienen estructura política y poder económico de los cargos electivos. Eso es así, en la experiencia que tuve en el trabajo que hice en Perú, Panamá, Salvador, Colombia, conozco el sistema y conozco las fortalezas y debilidades”, dijo.
Señaló que cuando se colocaba este mecanismo como la solución a los problemas locales, siempre advirtió que no lo iba a ser, porque era un sistema que tiene sus ventajas y desventajas como cual otro.
Sobre estas elecciones se evidencia que muchos políticos creen que otros dirigentes no pueden tener más votos que ellos. En ese sentido resaltó que una de las ventajas de este sistema desbloqueado es que renueva liderazgo porque con el anterior entraban primero los dirigentes que tuvieron votos en la anterior elección, pero ahora con el desbloqueo aparecen nuevas figuras que construyen liderazgo, arman sus equipos y trabajan arduamente antes del sufragio.
FRAUDE ELECTORAL
Por otro lado, sobre la supuesta carga de votos en el aparente fraude electoral, dijo que “nosotros desde la Justicia Electoral no podemos desmentir de ninguna manera de forma categórica porque no nos corresponde, corresponde a los partidos políticos y a la integración de las mesas que debe hacerse de manera paritaria y que haya el famoso control mutuo”.
Ljubetic remarcó que la propia ley impide que el TSJE intervenga, ya que la misma establece que los miembros de mesa son la única autoridad y no obedecerá orden de otra autoridad.
“Nosotros podemos asegurar que las máquinas reflejan la cantidad de votos contenidas en las mesas. Pero las máquinas no reconocen a las personas que votan. Si te doy 100 votos, y vas votando de a uno, entonces para la máquina reconoce como válido. La máquina lee el chip del elector pero no sabe si solo una persona está metiendo las papeletas. El peligro que tiene aún este sistema es que un elector vaya a votar por otro, y además que una persona vote más de una vez. Eso acabará con la implementación de la huella dactilar, el lector de huellas dactilares es necesario para desactivar todas estas cosas”, explicó.
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