“No se por qué (mató), no fue para robar, hablen con mi abogado”, dijo Gómez González al ser consultado sobre el motivo que le impulsó a acuchillar a la víctima.
“Ya omanóma ningo, qué lo que voy a decirle más”, declaró después, cuando le plantearon si tenía algo que decir a los familiares del extinto joven.
Subrayó que, no tenía motivo para matarlo, y que tiene vicios ligados al consumo de drogas. “Fumo crack, tomo cocaína, fumo marihuana”, respondió, cuando le consultaron si estaba bajo efectos de alguna sustancia al momento del crimen.
La condena a ambos se suma a otros casos resueltos en torno a hechos delictivos de similares características, es decir, crímenes en donde el componente de la “droga barata”, el crack, desemboca en tragedias de terceros.
Los condenados que se movilizaban en una motocicleta, atracaron al joven Gabriel Bobadilla, que iba a su lugar de trabajo, donde se desempeñaba como soporte informático. Le intimaron a que entregue su celular, y ante la negativa, Gómez González acuchilló a la víctima, quien falleció en el acto, en la vía pública.
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En el caso de Hugo Giménez, el Tribunal resolvió dos años menos que el asesino directo, considerando que la complicidad del hecho lo ubicó casi en la misma situación legal práctica que el autor principal. No solo ayudó a huir al criminal, sino que en juicio intentó justificar, diciendo que actuó bajo efectos de la droga, y que no tenía conciencia de la situación.
Un Tribunal de Sentencia demostró las culpas en el asesinato del joven trabajador, el 2 de diciembre del año 2020 en un robo agravado perpetrado en Luque.

Hugo Giménez Gómez, y Diosnel Gómez González , condenados.
