En charla con la radio 780 AM, Vargas Peña explicó que, aunque en Paraguay la carne vacuna mantiene históricamente una posición predominante, a nivel global el pollo se perfila para superar al cerdo como la proteína vegetal/animal más consumida del mundo. Este cambio responde a nuevos hábitos alimentarios que buscan alternativas magras, saludables y de rápida preparación ante estilos de vida modernos con poco tiempo para la cocina.

“Es una carne muy magra y muy versátil para poder cocinar diversas cosas”, enfatizó el especialista.

Sostuvo que las tendencias de construcción en el mundo incluso apuntan a departamentos con cocinas más reducidas, impulsando el consumo de productos avícolas listos o de ágil cocción.

En el plano nacional, el sector registra un crecimiento del 10% en la producción de carne avícola en comparación con el año anterior. A esto se le suma el desembarco de nuevas plantas procesadoras de capital internacional que comenzarán a aportar volumen al mercado próximamente.

Respecto a la distribución geográfica y el impacto socioeconómico de la industria en el país, detalló que la industria se concentra fuertemente en el departamento Central (Roque Alonso, San Antonio, Capiatá), pero se expande progresivamente hacia zonas como Carlos Antonio López, Bella Vista Sur y Caaguazú (Campo 9).

Destacó que solo dos de las principales industrias avícolas generan cerca de 5.000 a 6.000 empleos directos, lo que representa una red de sustento para más de 30.000 familias si se considera la cadena indirecta.

A nivel global, la avicultura atraviesa un momento de sobreproducción con precios que se mantienen relativamente robustos. No obstante, Vargas Peña señaló que las variaciones en el tipo de cambio condicionan la rentabilidad de las exportaciones paraguayas, por lo que el sector aguarda una estabilización monetaria que vuelva a dinamizar los envíos al exterior.

El representante de Avipar resaltó la alta sofisticación tecnológica que sostiene al rubro en la actualidad, con inteligencia artificial y ciencias biomoleculares para la nutrición animal, posicionando a la avicultura como una de las industrias más modernas, dinámicas y prometedoras del agro nacional.