En el mismo periodo, un total de 724 Mipymes fueron identificadas como empresas encadenadas al programa. Del total, más del 88% corresponde a micro y pequeñas empresas, lo que refleja una participación mayoritaria de unidades económicas de menor escala.
Además, más del 63% se concentra en los sectores de Comercio, Agricultura e Industria Alimentaria, áreas directamente relacionadas con la provisión y distribución de productos requeridos por el programa.
En términos territoriales, la cadena de valor de Hambre Cero registra participación de Mipymes en 144 distritos del país, ampliando el impacto económico de las compras vinculadas a la alimentación escolar más allá de los principales centros urbanos.
Asimismo, más del 70% de las MIPYMES se concentra en los departamentos de Alto Paraná, Central, Caaguazú, Amambay y Capital, que reúnen la mayor participación empresarial dentro de la cadena de valor del programa.
Hambre Cero tiene como objetivo garantizar el acceso a la alimentación escolar para estudiantes de instituciones educativas públicas, mediante un esquema que requiere la participación de empresas y proveedores para la producción, provisión, distribución y prestación de los servicios asociados.
Desde la perspectiva del desarrollo productivo, esta demanda pública también constituye una oportunidad para la incorporación de MIPYMES a cadenas de valor, al generar un mercado para sus productos y servicios y favorecer la articulación con otros proveedores y actores económicos.
Para el Viceministerio de Mipymes, el seguimiento de estos indicadores permite dimensionar el impacto económico del programa sobre las empresas de menor escala y orientar acciones de acompañamiento y fortalecimiento que contribuyan a ampliar su participación en las cadenas de abastecimiento y en las oportunidades generadas por la demanda pública.
