Lejos de calificar la contienda como un plebiscito nacional, José Fernando Duarte instó a mirar la dinámica desde los factores estructurales y territoriales de cada municipio.
Para el analista, si se busca un saldo claro en la balanza política del país, el principal debilitado dentro del espectro de oposición es el Partido Liberal Radical Auténtico.
“El gran perdedor de estas elecciones municipales, si podemos identificar a nivel nacional, es el PLRA. El Partido Liberal Radical Auténtico viene liderando fórmulas presidenciales durante tres intentos, los tres intentos con derrotas. La lección que da la disputa en Asunción y también en Ciudad del Este es que cuando el Partido Liberal no lidera y la oposición está unida, ganan, como ganaron en el 2008 con Fernando Lugo”, arguyó.
Ni catástrofe ni triunfalismo para la ANR
Respecto al desempeño de la Asociación Nacional Republicana (ANR), el experto indicó que, si bien el número de municipios adjudicados y el caudal de votos consolidados fueron significativos —con una diferencia que estimó en torno a los 185.000 votos por sobre la oposición a nivel global—, la dirigencia no debe caer en lecturas precipitadas.
“No está el escenario ni para asumir una posición catastrófica para el Partido Colorado, pero mucho menos triunfalista. Se votaron y se agregaron votos locales. Muchas veces la agregación de votos locales no te permite una inferencia de que eso pueda linealmente trasladarse a un proyecto nacional”, explicó.
El voto cruzado en la capital
Uno de los fenómenos más llamativos analizados por Duarte ocurrió en la capital del país, donde la victoria de la opositora Soledad Núñez para la Intendencia convivió con un comportamiento electoral inverso al registrado en comicios anteriores.
El politólogo expuso que en periodos pasados el votante independiente asunceno apoyaba la chapa ejecutiva de la ANR y cruzaba su voto favoreciendo a listas legislativas de la oposición. En esta oportunidad, la lista colorada para la Junta Municipal superó en votos tanto al candidato oficialista Camilo Pérez como a la propia intendenta electa Soledad Núñez.
“Cerca de 20.000 de esos electores votaron por estos candidatos a concejales tradicionales y le dijeron ‘no’ a Camilo Pérez, y votaron a Soledad Núñez, una figura que no tiene ninguna afinidad con el Partido Colorado. ¿Dónde queda ahí el voto castigo?”, planteó el especialista.
En cuanto a la reconfiguración interna del oficialismo y la disidencia partidaria tras los resultados en diversos departamentos y capitales, el analista opinó que las discusiones sobre candidaturas presidenciales o vicepresidenciales deben pasar a un segundo plano para dar paso a la escucha del electorado.
“El Partido Colorado es un partido con vocación de poder, práctico, del orden, y que siempre que ha presentado una candidatura competitiva que lidere y transmita mística a la columna vertebral del partido, que es su dirigencia de base, ha sido capaz de ganar. La conexión entre el candidato con las bases coloradas y la capacidad de transmitir un discurso de Estado que llegue al ciudadano común va a ser el elemento clave para ver si se puede afrontar con éxito el 2028”, dijo.
