“Yo estoy comprometido con Pedro Alliana. Yo no voy a cambiar mi amistad. Abrigaba un mínimo de esperanza de que se pudiera acordar internamente, pero creo que es muy difícil la recomposición; por consiguiente, las cartas ya están echadas”, indicó “Beto” Ovelar en charla con los medios de prensa.
Respecto a la medición de fuerzas y la capacidad de articulación dentro del esquema oficialista, Ovelar sostuvo que el actual vicepresidente construyó un sólido capital político con diputados, senadores y gobernadores. Cuestionó, además, que se intente modificar la estructura que él mismo proponía originalmente para la chapa.
“Si ustedes hacen memoria, la dupla que yo planteaba era Alliana-Baruja, con Baruja como vicepresidente. Ahora, invertir el orden creo que es incorrecto. Yo creo que Alliana es más que Baruja en este momento. Alliana está cosechando lo que sembró”, sentenció.
Asimismo, añadió que tras la ruptura, Alliana cuenta con las manos desatadas para elegir de forma estratégica a la persona que lo acompañará en la vicepresidencia, buscando una figura que garantice no solo la victoria en la interna colorada —la cual dio por segura— sino en los comicios generales.
Consultado sobre las supuestas conspiraciones y los roces entre referentes, admitió que ante el temor de una eventual maniobra política o “golpe” en la presidencia del Congreso contra Basilio “Bachi” Núñez, la bancada decidió abroquelarse temporalmente como acto de camaradería.
En cuanto a su trato con el presidente de la ANR, Horacio Cartes, el senador evitó adjetivaciones o confrontaciones directas, ya que lo calificó como “el líder hegemónico más fuerte de la política nacional”.
No obstante, al ser indagado sobre sus aspiraciones personales de presidir la Junta de Gobierno en este nuevo escenario, Ovelar dejó la puerta abierta. “A mí siempre me agradó y siempre dije que mi aspiración máxima es ser presidente del Partido Colorado. Yo dije que no enfrentaría a don Horacio Cartes siendo él el líder del movimiento, pero en un escenario diferente, si la coyuntura exige una sana competencia con el hombre más poderoso de la política, sí sería un desafío importante”, indicó.
