La bella Solcito Espinoza lanzó una frase con doble filo y dejó pensando a más de uno: “Nunca sangres en un tanque de tiburones”. ¿Fue una indirecta para alguien en particular o simplemente una advertencia basada en sus propias experiencias?

-¿A quién le dedicás esa frase tan fuerte?
-No voy a dar nombres, pero si alguien se siente identificado, probablemente tenga sus motivos. Yo aprendí que no todo el mundo que sonríe a tu lado quiere realmente verte bien.
-¿Por qué decís que no hay que confiar demasiado en nadie?
-Porque con el tiempo descubrí que hay personas que están felices mientras todo te sale mal, pero cuando empezás a crecer o a destacarte, cambia la actitud. Por eso aprendí a cuidar mucho más lo que cuento y a quién se lo cuento.
-¿Te decepcionaron personas que considerabas amigas?
-Sí, y creo que esas decepciones también enseñan. A veces una persona que pensabas que estaba de tu lado termina mostrando otra cara, y ahí entendés que no todos merecen conocer tus planes ni tus debilidades.

-¿Sentís que hay gente que prefiere verte mal antes que verte triunfar?
-Lastimosamente sí. Hay personas que toleran tu presencia mientras no les hagas sombra, pero cuando empezás a avanzar, aparecen las críticas, los comentarios y las comparaciones. Yo prefiero seguir adelante sin entrar en ese juego.
-¿Cuál es entonces tu consejo para no terminar “sangrando en un tanque de tiburones”?
-Ser más reservada, observar mucho y hablar menos. No se trata de desconfiar de todo el mundo, sino de aprender a reconocer quién realmente celebra tus logros y quién solamente espera el momento para verte caer.