Vane Morais, tras recibir críticas por ser “santularia” decidió responder desde sus redes, pero lejos de entrar en confrontaciones. La mediática aseguró que las opiniones ajenas ya no tienen el poder de afectar el camino que decidió emprender.

“Pueden decir lo que quieran. Pueden criticar, rechazar, amenazar, amedrentar, hostigar, envidiar o incluso desearme el mal. Nada de eso podrá quitarme lo que Dios está haciendo en mi vida”, expresó.

Vane contó que con el tiempo aprendió a no responder desde el dolor y que hoy prefiere dejar atrás las peleas. “Antes quizás hubiera respondido desde la herida, con la misma dureza o incluso peor. Hoy no. Hoy soy otra mujer”, afirmó.

También reflexionó sobre las situaciones difíciles que atravesó y aseguró que terminó convirtiéndolas en aprendizaje. “Cada piedra que lanzaron contra mí terminó sirviendo para reconstruirme. Lo que quiso destruirme, Dios lo utilizó para fortalecerme, enseñarme y acercarme más a Él”, señaló.

La modelo sostuvo además que no todas las provocaciones merecen una respuesta y que poner límites también forma parte de su nueva manera de vivir. “Hay batallas que se ganan soltando, perdonando, poniendo límites y dejando que Dios se encargue de lo que yo ya no necesito cargar”, manifestó.

Y dejó en claro que sus objetivos ahora van mucho más allá de responder a sus detractores. “Quiero crecer espiritualmente y también económicamente, no para demostrarle nada a nadie, sino para tener las herramientas necesarias para hacer el bien”, explicó.

Finalmente, Vane aseguró que quiere que su crecimiento personal tenga un propósito y que las experiencias difíciles puedan servirle para ayudar a otras personas. “No quiero vivir buscando venganza. Quiero vivir buscando propósito. No quiero devolver el mal. Quiero multiplicar el bien”, concluyó, dejando una última frase que resume su postura: “Esta nueva versión de mí todavía está en construcción… pero esta vez, la estoy construyendo sobre la roca”.