Dejó los escenarios para dedicarse a la abogacía y a la maternidad, pero el bichito artístico nunca desapareció. Rocío Riquelme regresó al teatro de la mano de Nace una estrella: mi guitarra y mi voz y ahora prepara su desembarco en Formosa, Argentina.

Rocío Riquelme volvió a ponerse bajo las luces y su regreso no pasó desapercibido. La actriz paraguaya, que comenzó en el mundo artístico cuando tenía apenas siete años, retomó una faceta que durante mucho tiempo había quedado en pausa.

Su historia en el espectáculo arrancó en el Centro de Eventos Nica, junto al recordado Nizugan y su muñeco Cachito. Más tarde pasó por Kikolandia, teatro, radio, musicales, zarzuelas, animación infantil, televisión y hasta cine.

En su recorrido aparecen producciones como Nicolasita del Espíritu Santo, La isla del tesoro, La sobrina del Mariscal, La cueva de oro, Chipera Luque y Cachito se hizo niño. También formó parte de la película argentina Mírame, no me toquéis y de la televisión con De mano a mano con el humor, junto a Chacho Taboada y Agustín Barrios.