La morena María Ortiz habló con el popu sobre su pasión que lo tiene desde pequeñita: los caballitos. Para María, son seres que merecen el respeto, ya que “sienten, sufren, se cansan y sienten miedo igual que nosotros”.

“Son nobles, leales y nos entregan su esfuerzo y cariño con total sinceridad. No son cosas ni herramientas: tienen alma y merecen ser tratados con ternura y dignidad. No maltratarlos ni golpearlos. Darles comida, agua y descanso. Cuidarlos cuando están enfermos. Tratarlos con calma, cariño y paciencia. Son compañeros maravillosos que nos dan mucho sin pedir casi nada a cambio”, señaló.

María dijo que la pasión la trae en la sangre. “Heredé de mis abuelos y bisabuelos, que eran amantes de ellos”, indicó.

Mencionó que por momentos, da un poquito de miedo estar montándolos, por la fuerza y rápides que tienen. “Si se asustan pueden reaccionar de golpe y uno no sabe qué va a pasar. Pero eso no es maldad: es instinto. Cuando tienen miedo, se defienden o se van, igual que nosotros”, acotó.

Con el tiempo aprendió algo muy valioso: “cuando están tranquilos y confían en vos, son dulces, nobles y muy cuidadosos”. “El miedo se va con paciencia, calma y cariño. Ellos sienten si uno tiene miedo, y si uno se relaja, ellos también se relajan. No hay que tenerles miedo, hay que entenderlos. Y cuando les ganás la confianza, se vuelven de lo más fiel y hermoso que existe”, comentó.

Fue consultada sobre si compararía la actitud del caballo por como son los hombres, y dio referencias al respecto. “Con el caballo: parece más fácil porque responde a calma y rutina, pero no es dominar. Es ganarse su confianza. Si lo obligás, se asusta o se rebela. Solo te sigue si quiere”, expuso.

“Con el hombre: Cada uno tiene su voz, sus ideas, su voluntad. Nadie se deja dominar de verdad sin lastimarse. El caballo te da todo si lo tratás bien. El hombre también, pero solo si él elige quedarse y darse, ninguno es objeto de nadie. Lo que vale no es dominar, es que quieran caminar a tu lado”, sentenció.