Desde Dubái, la sexy modelo Vane Domínguez habló sin filtro sobre la infidelidad y dijo que no está dispuesta a perdonar gratis: “Infieles mboriahú no entran en mi lista”. Para ella, si un hombre va a fallar, por lo menos debe tener con qué pagar el precio de su perdón.

-¿Por qué decís que los hombres siempre terminan siendo infieles?

-Yo creo que la mayoría de los hombres, tarde o temprano, tienen su desliz. Por eso ya no me sorprende tanto una infidelidad; lo que sí miro es quién es el hombre que tengo al lado y qué tanto vale la pena perdonarlo.

-¿Un infiel mboriahú tiene alguna posibilidad con vos?

-¡Ni ahí! Infieles mboriahú o pobretones no entran en mi lista. Si encima de ponerme los cuernos no tiene ni siquiera la posibilidad de compensar semejante falta, ¿para qué voy a perder mi tiempo?

-¿Entonces tu perdón tiene precio?

-Claro que sí, porque mi perdón no es gratis. Si alguien quiere que yo haga borrón y cuenta nueva después de una infidelidad, mínimamente tiene que demostrarme que realmente le importo y que está dispuesto a hacer algo importante para recuperar mi confianza.

-¿Qué tendría que hacer un hombre para que lo perdones?

-Primero, reconocer lo que hizo y no venir con excusas. Después, que se ponga las pilas y me demuestre con hechos que quiere seguir conmigo. Las palabras se las lleva el viento; a mí me gustan las demostraciones contundentes.

-¿Preferís un hombre fiel pero sin plata o uno con plata que sea infiel?

-Obviamente quiero un hombre que tenga plata y que además me respete. Pero si me das a elegir entre sufrir por un infiel sin un peso o sufrir por uno que por lo menos puede darse cuenta del valor de lo que está perdiendo, ya sabés cuál sería mi respuesta.

-¿Y qué mensaje les dejás a los hombres que quieran conquistarte?

-Que conmigo no vengan a jugar. Soy una mujer que sabe lo que quiere y no estoy para aceptar cualquier cosa solamente por tener pareja. Si quieren estar a mi lado, que lleguen con las pilas puestas, con solvencia y, sobre todo, que sepan que mi amor y mi perdón tienen muchísimo valor.