La nueva modelo Eve Rosso salió del cascarón con toda la actitud y de entrada ya dejó un dardito que promete levantar polvareda: “Qué muchas cosas te perdiste por ñañala”. La morenaza habló sin filtro y avisó que no piensa quedarse calladita.

-Eve, recién arrancás en el mundo del modelaje y ya tiraste un dardito fuerte, ¿a quién le decís “qué muchas cosas te perdiste por ñañala”?
-Yo sé perfectamente a quién va dirigido, pero prefiero que esa persona se dé por aludida solita. Hay gente que por ñañala, por orgullo o por traidora termina perdiéndose oportunidades de trabajo y momentos que después no vuelven.
-¿Te referís a una examiga o colega?
-Esa persona sabe quién es y me falló grande, pero le salió el tiro por la culata porque por culpa de su maldad ya no brilla como antes, ya no tiene las mismas oportunidades, ni se le abren puertas por malagradecida. La gente de a poco le va conociendo.
-¿Cambiando de tema sos de las que se queda con las ganas o cuando querés algo vas por todo?
-Yo voy por todo, porque si algo me interesa no me gusta quedarme pensando “qué hubiera pasado”. Obviamente, también sé retirarme cuando noto que del otro lado no valoran lo que tengo para ofrecer. No estoy para rogarle a nadie.
-¿Ya te hicieron alguna propuesta indecente desde que empezaste en el modelaje?
-Propuestas siempre aparecen y algunas son bastante creativas, pero una aprende rápido a poner límites. A mí me pueden conquistar con actitud, respeto y personalidad, no con cualquier ofrecimiento.
-¿Qué mensaje le dejás a esa persona que por “ñañala” se perdió de Eve Rosso?
-Le diría que hay trenes que pasan una sola vez. Después uno puede mirar desde la estación y pensar “qué pena”. Yo no voy a detener mi camino para convencer a nadie; si alguien no supo aprovechar mi amistad sincera y genuina, que después no venga a reclamar lo que dejó escapar.

