La madrinita de Cerro, Eli Villagra, se puso sexy con los colores de Cerro Porteño para celebrar los 114 años del club de sus amores y dejó una confesión bien pasional. La modelo habló de su vínculo con el Ciclón y aseguró que, en cuestiones de amor, su corazón tiene dueño: “El único amor incondicional que siento es por Cerro”.

—¿Qué significa Cerro para vos en estos 114 años?

—Para mí es mucho más que un club, es una pasión que llevo conmigo hace años. Cada aniversario me emociona porque siento que estoy celebrando parte de mi propia historia.

—Dijiste que tu único amor incondicional es Cerro, ¿tan así?

—Sí, totalmente. El único amor incondicional que siento es por mi querido club. Puedo conocer mucha gente, recibir flores y escuchar lindas palabras, pero cuando se trata de Cerro, mi corazón no negocia.

—¿Y los hombres qué lugar ocupan si Cerro está primero?

—Ellos tendrán que entender que compiten con una pasión enorme. Si quieren conquistarme, primero tienen que respetar mi amor por Cerro, porque esa camiseta tiene un lugar privilegiado en mi corazón.

—¿Alguna vez un pretendiente intentó ponerse celoso de tu pasión por el Ciclón?

—Sí, alguna vez me hicieron comentarios de ese tipo, pero yo siempre fui clara. Una cosa es el amor de pareja y otra esta pasión futbolera que me acompaña. Si alguien se pone celoso de Cerro, ya empieza perdiendo.

—Si pudieras hacerle un regalo al club por sus 114 años, ¿qué le regalarías?

—Le regalaría mi apoyo incondicional, mi alegría y toda la pasión con la que vivo cada partido. Y, por supuesto, seguir alentándolo siempre, porque para mí ser cerrista es una forma de sentir y de vivir.