Esta tarde, agentes de la Policía Nacional encontraron la camioneta que se usó en el crimen de Rebeca Martínez Aricayé en Barrero Grande. Fue abandonada ra’e en zona de Patiño, sobre la ruta Areguá-Ypacaraí, escondida en un matorral de difícil acceso.

Se trata de una Toyota Fortuner, color blanco, que apareció en los videos de circuito cerrado chocando a la moto en la que se desplazaban Rebeca y su amiga Carolina Raquel Aguilar. La camioneta es considerada clave para la investigación, para avanzar en la identificación de los responsables que todavía no fueron capturados.

El comisario principal Luis López, jefe del Departamento Contra el Crimen Organizado, he’i que las características coinciden con las imágenes de la Fortuner usada durante el atentado. Este hallazgo refuerza la sospecha de la participación de Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, alias Chule, en el crimen.

Después de que saltó su nombre como posible autor del asesinato, tras el rastreo del GPS de su tobillera electrónica, él se deshizo del dispositivo en Ypacaraí y se dio a la fuga.

Antes habían allanado un aguantadero de Nanawa, creyendo que la Fortuner que estaba ahí fue la usada en el atentado contra las dos mujeres de Barrero. Pero fue falsa alarma, aunque en ese operativo cayeron dos robacoches. Y lograron recuperar esa camioneta que, había sido, fue robada hace semanas en Encarnación.

Rebeca Martínez, la mujer que fue asesinada en Eusebio Ayala, después de salir de una jineteada.