La Defensoría del Pueblo levantó la voz para condenar con firmeza este doloroso hecho y exigir que se aclare qué pasó con las garantías que debían protegerla. Un dolor inmenso y una rabia mbarete sacuden a la comunidad tras el trágico feminicidio de Deisy Paola Giménez Segovia, de apenas 22 años, ocurrido en la ciudad de Lambaré.
Lo que más indigna a la ciudadanía es que Deisy ya había hecho la denuncia correspondiente contra su agresor y contaba con una orden judicial de alejamiento. Sin embargo, el papel no bastó para salvarle la vida, dejando al desnudo las grietas y fallas en los mecanismos de protección del Estado.
El Defensor del Pueblo, Abog. Mag. Rafael Ávila Macke, fue contundente al respecto: “Una denuncia de violencia debe activar una respuesta inmediata y efectiva del Estado. Ninguna mujer debería perder la vida después de haber acudido a las instituciones en busca de protección”, enfatizó con firmeza.
