La bella Eli Villagra acelera su agenda y confirma su presencia en Pedro Juan Caballero para celebrar el primer aniversario de Covenat mañana sábado 17 de octubre. Entre fotografías, autógrafos y paseos sobre dos ruedas, la Barbie paraguaya asegura que los fanáticos moteros son su debilidad.

– Eli, ¿qué significa para vos ser la madrinita de los motoqueiros y participar del primer aniversario de Covenat?

-Para mí es un honor enorme, porque los motoqueiros tienen una energía increíble y son súper buena onda. Me encanta compartir con ellos, sacarme fotografías y sentir ese cariño que me brindan. ¡Ya estoy preparando toda mi simpatía para Pedro Juan Caballero!

-¿Es cierto que estás con la agenda a full y que cada vez te solicitan más para los eventos?

-¡Sí, estoy con muchísimo trabajo! Gracias a Dios, me están contratando bastante y eso me pone feliz. Me gusta estar cerca de la gente, conocer nuevos fanáticos y demostrar que detrás de la Barbie paraguaya también hay una mujer trabajadora que sabe aprovechar cada oportunidad.

-¿Qué les prometés a los fanáticos que se acerquen a verte el mañana?

-Les prometo buena onda, fotografías, autógrafos y muchas sonrisas. Voy a estar en el primer aniversario de Covenat, desde el mediodía, en la sede ubicada sobre Mcal. López casi Itororó, en el barrio San Antonio, al lado del monumento motero. ¡Que se preparen, porque quiero conocerlos a todos!

-¿Te gustan de verdad los paseos en moto o solamente posás para las fotografías?

-¡Me encantan los paseos en moto! Hay algo especial en esa sensación de libertad y en compartir el camino con personas que tienen la misma pasión. Admiro muchísimo a los fanáticos moteros porque son súper cool, tienen su estilo y viven esta pasión con entusiasmo. ¡Conmigo no se van a encontrar con una madrinita aburrida!

-Eli, con tantos admiradores y estando siempre rodeada de motoqueiros, ¿cómo hacés para manejar tanta atención?

-¡Y qué querés que te diga! Si una es cariñosa, simpática y disfruta de su trabajo, es lógico que la gente quiera acercarse. Yo agradezco cada muestra de cariño y sé separar las cosas: una fotografía, un autógrafo y una sonrisa son parte de mi trabajo. Eso sí, a la Barbie paraguaya le gusta que la traten como una reina, ¡con respeto, buena onda y sin apagarle el motor a sus sueños!