Katherin Urbina salió a defender el amor con hechos y no solamente con palabras. La cuerona asegura que atender a su chuli hasta en las tareas domésticas es una muestra de cariño, ¡pero ojo!, que los muchachos no se aprovechen de tanta dulzura.

–Katherin, dijiste que no tenés problemas en lavar el bóxer de tu chuli. ¿Es verdad?
–¡Claro que sí! Cuando una ama de verdad, también demuestra su cariño en las pequeñas cosas del día a día. No tengo problemas en lavar el bóxer de mi chuli si hace falta, porque para mí el amor también es cuidar y mimar a la persona que tenés al lado. Eso sí, una cosa es consentirle y otra muy diferente es que se acostumbre a tener una empleada gratis en casa.
–¿Y qué pasa si tu chuli se acostumbra demasiado y ya no quiere mover ni un dedo?
–¡Ahí ya estamos hablando de otra cosa! Yo puedo ser una novia mimosa, compañera y servicial, pero tampoco soy la Cenicienta de nadie. Me gusta atender a mi pareja porque me nace del corazón, no porque me imponga obligaciones. En una relación los dos tienen que poner de su parte, porque el amor es de a dos y las responsabilidades también.
–¿Creés que una mujer demuestra más amor cuando atiende a su pareja?
–No necesariamente, porque cada mujer tiene su manera de amar. Algunas demuestran con palabras, otras con detalles y otras estando presentes en los momentos difíciles. En mi caso, me gusta cuidar a mi chuli y hacerlo sentir especial. Pero que nadie venga a decir que una mujer que no lava bóxeres ama menos, porque el amor no se mide por una pila de ropa sucia.
–¿Y si tu chuli te pide que le laves hasta las medias después de volver de una farra?
–¡Primero que me explique por qué llegó con tanta ropa sucia! jajaja. Yo puedo ser muy amorosa, pero tampoco soy tonta.Si mi pareja viene cansada y necesita una mano, claro que puedo ayudarlo. Ahora, si se va de farra, vuelve como si hubiera jugado una final de fútbol y pretende que yo le solucione todo, le toca colaborar también. ¡Una cosa es ser novia y otra ser mucama con título de enamorada!
-¿Sos de las mujeres que miman mucho a su pareja o también te gusta que te atiendan como una reina?
-¡A mí me encanta mimar, pero también me gusta que me mimen! Soy de las que disfrutan preparar un detalle, estar pendiente de su pareja y demostrar cariño sin vergüenza. Pero quiero lo mismo de vuelta: atención, respeto, consideración y mucho amor. Porque si yo estoy dispuesta a dar lo mejor de mí, también espero tener a mi lado a un hombre que sepa valorar lo que tiene. ¡Reina sí, sirvienta jamás!
-¿Qué les decís a las chicas que aseguran que jamás lavarían la ropa interior de un hombre?
-Que cada una viva su relación como le haga feliz. Yo no voy a criticar a ninguna mujer por lo que decide hacer en su casa. Para mí, lavar el bóxer de mi chuli también puede ser amor, siempre que nazca de mí y exista respeto mutuo. Lo que no acepto es que confundan mi cariño con obligación. ¡Yo puedo lavar el bóxer, cocinarle y llenarlo de besos, pero que él también sepa cómo hacerme feliz a mí!

